martes, 20 de junio de 2017

¿La reacción hacia nuestras emociones nos hace comer de más?

¡Hola! ¿Cómo estás? Espero que súper bien, hoy quiero compartirte acerca de cómo el mal manejo de nuestras emociones nos pueden orillar a comer de más.

No sé si a ti te suceda o no, pero hay una tendencia a comer por comer cuando te sientes triste, decepcionad@, frustad@ o ansios@. En lo personal suelo comer sin parar cuando me siento demasiado ansiosa o frustrada por no cumplir con mis expectativas y la mayoría de las veces he elegido comer para calmar esas ansías.

Con esto no quiero decir que comer sea malo, sino que usar la comida como consuelo tiene un trasfondo emocional no resuelto que sería interesante observar, indagar y resolver.

Recién he comenzado a leer el libro de Deepak Chopra ¿De qué tienes hambre? en el comenta que:

Nuestro cerebro tiene un centro de placer, igual que lo tiene un ratón de laboratorio, pero nuestra vida interior es demasiado compleja. Las emociones pueden anular el hambre o hacer que sea anormalmente fuerte. Unas creencias distorsionadas, que surgen del cerebro superior, pueden interferir tanto en las emociones como en el hambre; de ahí la adolescente anoréxica que se siente "demasiado gorda" debido a una imagen mental deformada. (Me refiero a un único aspecto de un complicado transtorno genético y psicológico.)

Cuando comemos en exceso, puede parecer que el cerebro inferior se ha vuelto loco, forzándonos a tener un hambre incontrolabre. Pero en realidad, el problema es sistémico. En general, es una mezcla de controlar los impulsos (cerebro inferior), intentar encontrar consuelo (cerebro emocional), y tomar malas decisiones (cerebro superior). Los tres están involucrados, formando una danza continua.

Esta danza se mueve en un círculo constante, tal como se muestra a continuación:



Impulso: El cerebro inferior nos dice si tenemos hambre, miedo, si estamos amenazados o excitados.

Emoción: El sistema límbico nos dice de qué humor estamos, positivo o negativo, y nos dicta nuestra respuesta emocional en ese momento.

Decisión: El cerebro superior nos dice que hay que tomar una decisión, que lleve a la acción.

Bien, ¿cómo le hacemos para aumentar nuestra consciencia? Ser más consciente es fácil y se puede hacer en cualquier momento del día usando tres técnicas básicas, que equilibran las tres regiones principales del cerebro naturalmente y sin esfuerzo.

Sé consciente de tu cuerpo. Ve a tu interior y sintoniza con tus sensaciones físicas, cualesquiera que sean. Siente lo que tu cuerpo esta sintiendo.

Sé consciente de tus emociones. Cierra los ojos, atiende a tu corazón y ve cómo te sientes emocionalmente. Sin involucrarte, céntrate y observa estos sentimientos.

Sé consciente de tus decisiones. Busca un momento en que estés en calma, quizás a primera hora de la mañana, cuando te despiertes, o mientras te relajas en la ducha, y examina la mejor manera de tomar las decisiones a las que te enfrentas. Las mejores decisiones se toman desde un estado interior de apacible alerta.

Estos son consejos útiles que nos comparte Deepak Chopra en su libro ¿De qué tienes hambre?

Sin embargo si deseas entender qué mensaje te está mandando cada una de tus emociones te recomiendo ampliamente escuchar el siguiente podcast:


Encontrarás la verdadera esencia de tus emociones, al entenderlas puedes realizar cambios en tu forma de relacionarte con tu parte emocional y por ende con tu forma de comer.

Si deseas más información visita:

www.mujerdelibros.com

Espero te sea de utilidad esta información.

¡Feliz estilo de vida saludable!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Lu

Víctor dijo...

Muy interesante la entrada. Es la clave de por qué mucho estamos (me incluyo) gordos.

La comida como sustitutivo se acaba por convertir en una adicción como el tabaco o el alcohol.

Yo también me peleo por tener un peso saludable y también escribo un blog para mantener el interés y la guardia alta:
https://elgordocabron.blogspot.com.es/

Lo hago en un tono más lúdico por que eso me ayuda a quitarle hierro al asunto. Te invito a que te pases.

Un saludo.

Mujer de libros dijo...

¡Gracias Víctor por compartir tu experiencia! Te felicito por trabajar en llevar un estilo de vida saludable ¡Saludos cordiales!